jueves, 13 de julio de 2017


Terminó el curso académico. 
Las aulas se dejan mecer en el silencio de puertas cerradas y ausencia de aquellos pasos apresurados que iban y venían, de timbres que enmudecieron y marcaban inexorablemente las horas. Los pasillos de los centros son custodios mudos de tantas vivencias que ya quedaron atrás. Es tiempo de vacaciones y, por tanto, tiempo de descanso.
Sí, frente a la incesante actividad de los días del curso, donde nos volcamos en el "hacer", tenemos la oportunidad de "no hacer", o al menos "hacer pausadamente", permitir que los tiempos se dilaten, tranquilos y lentos. 

Un tiempo así nos permite saborear el instante, que se vuelve eterno y afable. 

Y sobre todo permite el encuentro con uno mismo que la exigencia en el hacer frenético nos roba, sobre todo si va cargada de estrés, miedo, exigencia...
La única forma de no perderse en el "hacer" es manteniendo la conciencia en el "ser" durante la actividad; no siempre o no todos lo conseguimos y nos perdemos en ella (se diluye nuestra conciencia y emerge la neurosis).
Es como ese vaso lleno de purpurina que, agitado, cuando se deja quieto sobre una mesa se va posando en el fondo esa agitación y el agua retorna a su condición de transparencia. La quietud puede devolvernos esa transparencia para mirarnos dentro y descubrir, como esos paisajes submarinos que disfrutamos ahora buceando, los paisajes internos que nos muestran quienes somos realmente, desnudos de disfraces y personajes que sostener, liberados de quehaceres y roles que alimentar o mejorar, exigencias y mandatos que obedecer.
Es como cuando termina la función y el actor se desviste de los ropajes del personaje, entonces empieza a ser él mismo y vivir su propia vida. Lo importante es que el actor sea consciente de hasta dónde llega el personaje y qué aporta él desde su ser.

Podemos darnos la oportunidad y el permiso para descubrir ese espacio de quietud y serenidad dentro de uno mismo.

Así que el descanso nos puede aportar la calma de pensamientos y sentimientos que dejan de hacer tanto ruido y nos permiten escuchar el murmullo de nuestra melodía más profunda y genuina que con el frenesí diario nos pasa desapercibido.
Las vacaciones suelen ser esa huida del hastío y el hartazgo de la actividad académica o laboral; esa necesidad lícita de desconectar cuando el trabajo es una pesada carga que llevar durante todo un curso.
Pero si no aprovechamos el tiempo disponible de verano para madurar el próximo curso nos volverá a pasar lo mismo: cargar con un peso que se cree inevitable, pero que en realidad depende de la actitud con respecto al trabajo (sí, la educación es una profesión muy compleja, creativa y exigente; lo sé).

Lo saludable es descargar para recargarnos de esa alegría innata que sienten los niños, que andan ligeros por la vida, sin llevar sobre sus espaldas aún el peso de los días.

Por tanto, las vacaciones son tiempo de balances. No me refiero al balance "contable"; eso de algún modo lo hemos dejado escrito en la memoria final de curso: "Tantos suspensos y aprobados, tanto por ciento del cumplimiento de la programación, etc. etc."
 Me refiero al balance personal de lo aportado y lo recibido desde un aspecto cualitativo y no cuantitativo. No se trata de cantidad, sino de cómo me he dado, cómo me he ofrecido y también de cómo he recibido y qué se ha desprendido de mi actividad docente, cómo se han enriquecido los demás, que valores he aportado a los alumnos, a mis compañeros de centro, a los padres y a toda la comunidad educativa. En definitiva, cómo ha sido mi alegría al darme y cómo me siento de realizado.

Es más un balance del corazón que de la cabeza.

El verano es tiempo de maduración de todas esas vivencias del curso, que ahora dan sus frutos internos a modo de fortalezas, destrezas desarrolladas, habilidades y talentos que, formando parte de uno mismo serán nuevos dones a entregar en el próximo curso y que formarán parte de ese valor añadido que se aporta en las aulas, que son espacios y tiempos básicamente de encuentro entre personas. 
Y ese cuidar el encuentro, llenarlo de cariño, de atención, de escucha activa, de empatía real, de disponibilidad y accesibilidad, forman parte de ese valor añadido que es lo que cada día aportamos desde las aulas.
Si nos supeditamos a una mera tarea formativa daremos de manera muy parcial y rácana, entregaremos poco; y a cambio también recibiremos poco. Lo que nos lleva a una vida pobre. Dar con generosidad y vocacionalmente es consecuencia de la propia realización y felicidad, es resultado de un trabajo personal de maduración constante. Pues la felicidad no viene sola, es el resultado de un cultivo interior, de una amorosa dedicación para con uno mismo y con la vida.

Los docentes hemos de sentir el placer de desarrollarnos esféricamente, en todos los ámbitos de nuestra vida; no sólo en el del conocimiento o la intelectualidad. 

Cómo es nuestra vida personal, de pareja, familiar... qué puedo mejorar en esos aspectos...

Y el placer de aprender está relacionado con el juego, no con la exigencia, sino con el disfrute del descubrimiento y el deleite, de aprender a la vez que uno descubre nuevas zonas de uno mismo en ese juego. Así juegan los niños. Y el verano nos concede ese tiempo de exploración y disfrute para descubrirnos en lo nuevo.
Por eso los viajes pueden ser oportunidades para descubrirse en lugares nuevos, desacostumbrados, en los que podemos sorprendernos siendo algo más que esa personalidad o máscara acostumbrada.
Hacer cosas nuevas, atreverse con nuevos retos es una manera de ser más creativos y salir del guión marcado por los hábitos y las costumbres.

Porque la libertad también es salir de la zona de seguridad marcada por uno mismo y que nos limita, nos lleva a la repetición, que constriñe nuestra vida a reducidos círculos de seguridad que a menudo nos asfixian.

Madurar en verano es también ampliar esos círculos y tomar las riendas de nuestra vida para ampliar los límites automarcados, como personas y como profesionales de la educación.
Por eso, todo viaje ha de ser ante todo un viaje interior, observando amablemente qué zonas internas se descubren en la contemplación y vivencia de los lugares nuevos. 

Se trata sobre todo de mirar con ojos nuevos, desacostumbrados, para deleitarse en el descubrirse y en el renacer a lo nuevo.

Querido docente, te hago una invitación:
Que te permitas soñar, que sueñes con ese nuevo curso que arrancará en septiembre. Sueña que puede ser maravilloso, una oportunidad para viajar internamente y hacer de lugares acostumbrados, como son las aulas, espacios y tiempos nuevos en los que el encuentro entre personas sean gozosos momentos de relación y aprendizaje. 

Sueña porque soñar en creer, y creer es crear la vida que tu Ser quiere. 

Sueña durante este verano el tiempo que vendrá, pero hazlo disfrutando pausadamente el instante presente que se nos ha concedido. 
El “presente” es un regalo; el mejor de los regalos. Y vivirlo con intensidad de conciencia es permitirnos ser desde la plenitud que ya somos y que hemos de seguir descubriendo dentro de nosotros.
Todos esos descubrimientos son dones en el aula que regalamos a nuestros alumnos junto con la asignatura que damos, pues no podemos separar la bata de profe o maestro del resto de nosotros; todo crecimiento en un área de nuestra vida enriquece a todas.
Recuerda que tus alumnos no se acordarán de ti por la asignatura que das o por los conocimientos que tienes sobre ella, sino por cómo la diste, cómo la enseñaste y sobre todo qué relación estableciste con ellos.

Si llegaste al corazón te recordarán siempre, porque habitarás en el corazón de cada uno de esos alumnos que pasaron “por tus manos”.

Si eso es así es porque abriste tu corazón para que cada uno de ellos habite en él por siempre. Y sobre todo, desde ese enfoque "pedagógico" les aportaste lo mejor de ti mismo.

Como el caracol que viaja muy despacio, no hay prisa en llegar a ningún sitio, pues al lugar que nos dirigimos siempre es a nuestro propio hogar interior, y siempre lo llevamos con nosotros, siempre está disponible para el que está atento y quiere conectar con él.

Ya sabes: "Si descansas, descansa; si juegas, juega; si viajas, viaja. Y si pierdes, sobre todo si pierdes, pierde". Porque a veces una derrota es una victoria, si te permite ir más adentro de ti mismo y escuchar a tu corazón auténtico; ese que ya es sabio y que intuitivamente tiene las respuestas que necesitamos".
El verano puede ser escapismo o tiempo de escucha y de silencio. 
Una oportunidad para re-pararse y re´conectarse, de madurar y enriquecernos para en el nuevo curso poner a trabajar todas esas riquezas en nuestras aulas.


Un abrazo. Y felices vacaciones, querido docente.

sábado, 20 de mayo de 2017

LA MAGIA DEL CORAZÓN EN EL HOSPITAL

Enfundado en mi “sabana” de aprendiz de mago me propuse invocar la Alta Magia Blanca del Corazón en el pequeño set de Oncología Infantil del H.U. Virgen de la Arrixaca.
Desde hace unos cuantos años soy coordinador y participante de los Proyectos de Arte en las Aulas Hospitalarias: "Martes con Arte" y "Maleta de Colores", que se desarrollan el el Morales Meseguer y Virgen de la Arrixaca, en Murcia, y el Santa Lucía en Cartagena.
Como el tema propuesto iba de la Edad Media me presenté de cierta guisa de atuendo merlinesco, tratando de evocar algo de esa época.



La Magia es esa actitud personal que nos saca de lo ordinario, que nos permite ver y mirar diferente, apreciar lo extraordinario. El atuendo luego es lo de menos. Lo que aporta Magia de verdad es cómo enfocamos las cosas; ese es el secreto de los viejos alquimistas: convertir el plomo en oro.
Como uno no sabe ciertamente qué se va a encontrar en el hospital me venía a la cabeza aquello de: “¿Qué podemos aprender de esta sesión en Oncología?”
Acompañado de la Hada Madrina Ana Jara, que en el mundo no mágico es la maestra del Hospital, fuimos visitando a los niños hospitalizados, entrando de sopetón en la problemática diaria de cada uno de ellos: las fiebres y malestares, intervenciones, convalescencias, vías, cansancios…
Los niños tienen esa capacidad (que a los mayores se nos antoja épica) de afrontar las situaciones sin especular demasiado o asumiéndolas con una enorme naturalidad. Como decía uno de los papás acompañantes: “Es impresionante lo que uno aprende cada día de mi hija”.
Por eso en el contexto que imponen los procesos de hospitalización a niños y padres, los docentes estamos para acompañar desde el corazón; sobre todo en estos contextos en los que la exigencia académica está de más en la mayoría de los casos. Hay cosas más importantes en juego, desde luego mucho más esenciales.
Y tal vez podemos plantearnos en el hospital recuperar en la docencia la mirada a las personas y no verlas como objetos curriculares. Mirar a los niños, aprender con ellos, de su autenticidad, de su nobleza, de su sencillez y profundidad para acompañarlos en abordar estos retos existenciales de la enfermedad que no se nos antojan nada fáciles a los adultos.
Ana Jara es un Hada, entra directa al corazón en cada habitación, empatizando con los niños y mamás. Esa es su mirada pedagógica (¿Cuál podría ser , sino ésta, en el ámbito hospitalario?).
Llevaba planteado el trabajar a partir de los personajes conocidos de los cuentos clásicos de la Edad Media: la princesa, el caballero, el dragón…
Y ver qué podíamos profundizar con ellos desde las fortalezas humanas, los valores, los roles de cada uno, sus búsquedas y sus recompensas…
Luego estás en la pequeña salita, sentado a una misma mesa con estos niños, y te dejas llevar; la propuesta es secundaria. Hay que amoldarse a lo que hay, sentir qué se necesita aportar sin rigidez ni presiones.
Desde el enfoque de arte terapia lo importante es, más que el resultado, el proceso. No me preocupa qué va a terminar saliendo, sino qué se vive internamente en el proceso.
Comenzamos a pintar cómo nos sentimos, conectando con la auto conciencia, con las emociones, invitando a todas ellas (hasta las emociones desagradables tienen algo que enseñarnos). Uno podía notar rápidamente como los niños se conectan fácilmente con su contenido interno, asumiéndolo muchos de ellos sin angustia, con total aceptación.
Luego hicimos un poquito de Mindfulness a partir de la actitud de la tortuga, que se mete dentro de su caparazón cuando siente miedo. Cuando nos sentimos mal podemos cerrar los ojos y meternos dentro para observar qué nos pasa y abrazar esas emociones incondicionalmente.
Y después sí, pintamos dragones, guerreros y princesas con acuarela. Aprendimos alguna técnica húmeda con ellas y pasamos un rato divertido y consciente de uno mismo, que ya es mucho.
La sensación es que tanto a los más pequeños como a los mayores la sesión les aportó eso mismo que el arte o los cuentos nos aportan de manera simbólica e inconsciente: aceptar que somos los héroes de nuestro “cuento”, que es la vida y llevar a nuestro héroe a salir airoso de las tribulaciones y circunstancias.







 Lo que me llevo de esta sesión en Oncología, en nuestro programa de Maleta de Colores, es que la Magia surge de la cualidad interna que ponemos en lo que hacemos. Y cuando ponemos junto a la mente el corazón se produce Magia porque la Vida nos aporta regalos, estamos abiertos a encontrar lo mejor de los demás y lo mejor de uno mismo dándose la mano.
Todo se transforma así, desde lo mejor de cada uno.
¿Podríamos llevar esa Magia, fuera del hospital, a los coles e Institutos para que profesores y alumnos puedan sentir esa magia, dar lo mejor de sí y ser felices el rato que pasan en las aulas?

PRESENTACIÓN DEL PROYECTO PUNTO Y APARTE


EXPOSICIÓN EN NUESTRO CENTRO
Ha tenido lugar en nuestro centro la inauguración de la exposición del proyecto "Punto y Aparte" sobre violencia de género, una iniciativa realizada por el profesor Francisco Riquelme desde la asignatura de Cultura Audiovisual (1º y 2º de Bachillerato) junto con el CAVI Mar Menor, A ella asistió Alicia Barquero, directora general de la Mujer en la Región, además de Estíbaliz Masegosa, concejala de Juventud e Igualdad del Ayuntamiento de San Javier. Quisimos que los protagonistas fueran los propios alumnos, que participaron además en el uso del turno de palabra y de las entrevistas que hizo la TV 7 Región de Murcia.
Para ver el reportaje en la televisión murciana:
http://webtv.7tvregiondemurcia.es/informativos/murcia-conecta/2017/jueves-18-de-mayo/
(ver reportaje, minuto 9).

Al final el acto público ha sido un manifiesto social, en el que los propios alumnos aportaron su visión y valores sobre el tema a sus compañeros de centro. 

AULAS ABIERTAS
Un ABP (Aprendizaje Basado en Proyectos) te invita a abrir las puertas del aula para que entren en ella otros profesionales que aportan su sabiduría, y te invita a salir de ella para que las producciones de los alumnos se compartan y aporten valor a su comunidad. Dejan de ser trabajos de clase y se convierten en piezas de comunicación visual. 
Y sobre todo es una oportunidad para relacionar los contenidos y el currículo con los intereses de los alumnos y con la Vida. Que lo vivido en el aula salga de un, a menudo, academicismo impráctico, y recuperemos el sentido de lo que hacemos en educación; el para qué y el por qué. Que lo tenga para los jóvenes y les aporte sentido, que desde el aula aprendamos a acompañarlos  en la construcción de una vida plena y con sentido.
Creo sinceramente que proyectos así contribuyen a ello.



Juana, psicóloga del CAVI Mar Menor.

juan manuel Sánchez, director del IES Ruiz de Alda.

Alumnos de 1º de Bachiullerato, los verdaderos protagonistas del Proyecto.

Francisco Riquelme, el profe de Audiovisuales a cargo del Proyecto.

Compartiendo con Alicia Barquero.

Foto de grupo, con los alumnos Mario y Laura.

Alicia Barquero, directora general de La Mujer, aportando claves sobre la violencia de género.


Alba y Laura, alumnas de 1º de Bachillerato, compartiendo lo que el proyecto ha significado para ellas y sus compañeros.

jueves, 6 de abril de 2017

PROYECTO DE AULA: CAMPAÑA DE CONCIENCIACIÓN SOBRE LA VIOLENCIA DE GÉNERO


En colaboración con el CAVI del Mar Menor los alumnos de Bachilllerato del IES Ruiz de Alda, de la asignatura de Cultura Audiovisual, participan en esta campaña para el certamen IMAGINA de San Javier 2017.

Se trata de un Proyecto de Aprendizaje Servicio cuyo objetivo es prevenir y educar entre iguales sobre la violencia de género.

 Los carteles llenarán las paredes del Municipio y es también una campaña en redes sociales.
Son mensajes que revelan cómo los jóvenes de entre 15 y 20 años viven y perciben la violencia de género. Más importante es su implicación cuando algunos de ellos la han sufrido (está aumentando entre los más jóvenes).

El resultado es iconográficamente variado y aparecen muchos de los tópicos (seguramente influenciados por las campañas institucionales y la manera en que se trata la violencia en los medios), pero también propuestas más conceptuales, o basadas más en la metáfora, donde la retórica publicitaria adopta una mayor profundidad y madurez en el discurso audiovisual.

EL PROYECTO "PUNTO Y APARTE"
Se trata de un proyecto que nace en el CAVI Mar Menor formando parte de su actividad de prevención de la violencia de género. El programa se fundamenta en la utilización del arte  tanto en su faceta de canal transmisor de mensajes de igualdad y prevención de violencia de género como de canal de salida de la situación de violencia padecida.
El 25 de Noviembre de 2016, el CAVI Mar Menor decidió transmitir mensajes a través del arte, favoreciendo la participación de la mujer en general y en concreto de aquellas que hayan padecido situaciones de violencia en actividades culturales, así como sus hijos/as víctimas de violencia de género. Se llevó a cabo una Gala en la que tanto en la organización, como en el público y sobre el escenario participaron  entre otras personas, víctimas de violencia de género.
El éxito de dicha actividad cultural nos confirmó los beneficios de la utilización del arte, en todas sus disciplinas en la prevención y contra la violencia de género.

PARTICIPAMOS DESDE EL RUIZ DE ALDA
Así se hizo una propuesta de colaboración con el Instituto Ruiz de Alda, centro donde se imparte en el municipio de San Javier el Bachiller de Arte. Dicha propuesta tuvo una buena acogida por el IES a través del jefe de departamento, Francisco Riquelme.
Por la experiencia  del trabajo con adolescentes que se viene desarrollando en el CAVI MAR MENOR desde hace años, estamos convencidas de que la mejor prevención se hace desde “LOS IGUALES”.
Teniendo en cuenta el incremento exponencial de la violencia en las relaciones afectivas de la población juvenil, nos lleva a la necesidad y obligación de generar recursos que faciliten la prevención entre los iguales.
Siguiendo el esquema de trabajo en red defendido por el CAVI MAR MENOR, se crea una sinergia entre el propio recurso especializado, así como el profesorado y prima la  participación de los jóvenes con sus propios recursos.

Sabemos que hay que producir cambios y que el arte, que activa el cerebro derecho, que emociona y persuade, es el mejor medio por resultar atractivo para la población juvenil.

Aprovechando la oportunidad de la existencia del Bachillerato de Artes en el municipio (IES Ruiz de Alda) unido a celebración del festival IMAGINA que va a contar con su XIV edición, se crea el contexto ideal para hacer prevención de la violencia de género a través del arte.

El municipio de San Javier cuenta con un festival de Artes Visuales, Imagina, que consideramos como plataforma adecuada para este Proyecto de Prevención para la población juvenil.

     Aprovechando una actividad que ya está contemplada dentro de la programación de la Asignatura Cultura Audiovisual, como es la producción audiovisual, el registro y revelado digital de imágenes, la propuesta del CAVI Mar Menor supone un proyecto de Aprendizaje Servicio con el que la producción de los alumnos tiene un fin social, aportando valor a población de su edad, contribuyendo a crear cultura de prevención en torno a las relaciones de pareja y sobre la violencia de género.

UN PROYECTO DE AULA
A partir de la propuesta del CAVI programamos un Proyecto de Aprendizaje con una intención social: realizar una campaña de concienciación para el municipio y las redes sociales sobre la violencia de género desde la asignatura de Cultura Audiovisual, optativa en todos los Bachilleratos (han participado alumnos de Ciencias, Humanidades, Sociales y Artes).
Objetivos:
-
África y Juana nos visitaron y aportaron su experiencia con mujeres maltratadas a los diversos grupos de optativas. A partir de ahí se crearon grupos cooperativos que investigaron y recopilaron información. Escucharon experiencias de maltrato, se debatió y habló de los patrones sociales y psicológicos que se dan en las relaciones de maltrato, se recordaron casos de maltrato conocidos, se hablaron de las relaciones sanas, tanto de amistad como de pareja.
A partir de ahí se generaron ideas para los carteles, tanto a nivel de imagen como a nivel de textos (titulares, eslogans, etc.).
Se realizaron bocetos, se revisaron las ideas entre todos y cada uno abordó su cartel usando el lenguaje fotográfico (abordado durante la primera y parte de la segunda evaluación).
Con este material participamos en el Certamen de Artes Visuales imagina.


LO QUE DICEN LOS ALUMNOS
¿Qué les ha aportado este proyecto?
Se abren comillas:
- Hay mucha información, diariamente en los telediarios, pero nada cambia. Nos ha permitido  entrar más adentro en el tema y sobre todo pasar a la acción.
- Nos ha permitido empatizar con la mujeres que sufren maltrato.
- Contar a otros jóvenes lo que hemos aprendido a otros amigos y jóvenes. Educar entre iguales.
- - Hemos compartido entre nosotros cómo los roles d ela mujer están cambiando y que hemos de seguir construyendo una sociedad igualitaria en derechos.
- - Comunicar a través de un formato audiovisual en el que solemos ser consumidores, pero no comunicadores.
- Sacar de la sombra a la luz un tipo de violencia social que está muy presente en nuestra sociedad-
- Reconocer las relaciones tóxicas cuando surgen y reaccionar activamente a ellas con asertividad. Queremos decir NO a las relaciones tóxicas, sean del tipo que sean.

 Que ustedes disfruten los carteles... Y los difundan para seguir concienciando.










Ver el resto de carteles:


jueves, 16 de marzo de 2017

FINAL CURSO DE MINDFULNESS


Seis sesiones de formación en las Aulas Hospitalarias del H. U. Virgen de la Arrixaca (El Plamar, Murcia), en torno al Mindfulness y la capacidad para la gestión emocional y el autoconocimiento.
Nos revisamos como docentes.
¿Cómo somos en el aula? ¿Qué sentimos? ¿Cómo podemos cambiar nuestras creencias limitantes?
Respirar, tomar conciencia, practicar y transformarnos internamente para llevar ese cambio a la educación. Porque todos los cambios son primero internos.
Y así podemos transitar desde el "No puedo" al "paradigma del Sí" (que diría mi amigo Alejandro de la Vega).
Ser docentes Mindfulness para que nuestras aulas sean aulas Mindfulness.

La Educación no es llenar un balde, es encender una llama".
La llama de la motivación, la sorpresa y el descubrimiento.
Me despido de un grupo muy majo cuyos compañeras y compañeros ya vive en mi corazón.
Gracias por haber aprendido tanto juntos.
Abrazos.

ACABA LA AVENTURA DE "BIENESTAR DOCENTE Y MOTIVACIÓN"



Ahora que acaba una aventura formativa como es el curso de "Bienestar Docente y motivación" que he desarrollado para el Cefire de Orihuela es momento de hacer una reflexión sobre todo lo que ha pasado en él.

Y digo que es una aventura porque en cada formación asumo muchos riesgos, pues siempre me sitúo, como docente que soy, en ese espacio de riesgo en el que la formación ha de ser significativa para todos aquellos que participan, ha de marcar un ante y un después, ha de sacudirnos de nuestras zonas de confort y deben abrir horizontes nuevos.

Lo más difícil es cambiar, transformarnos como docentes para transformar la educación. Todos los cursos en los que me implico tienen implícito esta máxima u objetivo prioritario: "Cambiar al docente para cambiar la educación".

Cambiar nuestras creencias de lo que hemos aprendido que ha de ser la Educación, generar enfoques y motivaciones que nos saquen de esa rutina establecida y ese paradigma conocido del que hay que salir; de eso se trata. Asumiendo que no siempre estamos dispuestos a salir del pensamiento acostumbrado, porque eso nos genera tensión (que puede ser tensión creativa y no tensión neurótica, miedo o pánico), que cada uno tiene su ritmo para cambiarse (cambiar el Ser) y de que no todo el mundo soporta la tensión de ir contracorriente.
Ésto último sin ir haciendo la guerra a los demás, sin tratar de evangelizar ni confrontar; sino en lo posible buscar aliados y hacer grupo, conformar equipos y acometer juntos proyectos innovadores ilusionantes para el profesorado y el alumnado.
Muchos me decís que no siempre se puede.
Bueno, no siempre se puede ahora, en este momento y situación, no siempre se puede fácilmente, no siempre se puede a menos que cambiemos nuestra manera de considerar las cosas, no siempre se puede en un contexto pero sí en otro.
Si creo que se puede encontraré el momento, el lugar, el contexto y la situación para aportar a la innovación educativa, de un modo u otro, según esa particular y única sensibilidad y manera personal de entender, ser y hacer las cosas.

En todos estos aspectos creo que el curso de "Bienestar docente y motivación" ha sembrado en el fuero interno de los 41 compañeros que en él han participado.
 Hemos aprendido mucho juntos. Yo el primero en eso.

Gracias a todos por participar.